Que hacer cuando se extravía un ser querido? Guia y Reflexiones.

Que hacer cuando se extravía un ser querido? Guia y Reflexiones.

El dia Lunes 17 de Julio del corriente, mi padre, un ingeniero de 86 años, salió a caminar sin dinero y sin sus documentos rumbo al Hospital Posadas en la localidad del El Palomar, para visitar a un amigo enfermo y misteriosamente se perdió.

Mi padre apareció el día martes 18 de Julio a las 22;00 hs en una comisaria de Cabildo al 200 en Belgrano. Estuvo perdido durante más de 24 hs, camino sin parar ni dormir, lo encontramos golpeado y en estado de shock. Hoy se encuentra estable.

Nuestra desorientación y desesperación en esos críticos momentos, el calvario que sufrimos pese a que somos una familia de clase media acomodada y contamos con información y recursos, me obligan a compartir con ustedes mi experiencia e información que considero esencial para afrontar esas circunstancias.

Las mismas razones me mueven a terminar este escrito con unas breves reflexiones que el lector si desea puede soslayar.

Que hacer cuando se pierde un ser querido?

1.- Nuestro país no cuenta con información centralizada y disponible sobre personas desaparecidas. Cada distrito maneja su propia información y usted va a tener que doblar sus esfuerzos.

2.- Usar el poder de las redes sociales. Usted se sorprenderá de la repercusión que puede obtener y de la cantidad de gente que esta dispuesta a ayudar. Coloque fotos de la persona en Facebook y Whatsapp y solicite ayuda a sus amigos. La velocidad con la cual la noticia se propaga lo sorprenderá gratamente.

3.- Recurrir a la red solidaria de www.personasperdidas.org.ar y a Juan Carr y su red. El poder de estas redes es increíble, la propia policía consulta con estas redes cuando encuentra a una persona perdida.

4.- Llame al Centro Federal de Orientación de Personas 4370-5920 y describa a la persona y deje sus datos personales.

5.- Llame al Centro Provincial de Orientación de Personas Perdidas. 0221423 1750/59   perdes@mseg.gba.gov.ar

6.- Llame al 911 desde un teléfono que este localizado en el último lugar que fue vista la persona y haga la denuncia (por ejemplo Pcia de Buenos Aires), pero luego vaya al districto contiguo (por ejemplo capital federal) y llame también al 911 y realice la denuncia es ese distrito.

7.- Realice el mismo procedimiento en el Same (107). Primero desde el lugar de la desaparición y luego en el distrito contiguo. Puede encontrarse que no le quieran informar, pero con un poco de insistencia puede obtener la información sobre si una persona con las características de la desaparecida fue recogida en la via pública. Es un poco complicado, cuando usted llama lo van a atender rápidamente, pero solamente de la región en que usted está, por ejemplo si el celular esta en Vicente López, solamente lo atenderá un operador de esa localidad, sin información centralizada sobre las restantes localidades.  Debería haber información centralizada sobre todas las personas hospitalizadas y no la hay.

8.- Realice una denuncia penal en la comisaria del distrito y anote el numero de causa y la fiscalía interviniente. Llame frecuentemente a la fiscalía o preséntese ahí y presione. Es un camino lento y burocrático, pero la judicialización del tema tiene ciertas ventajas. El fiscal no puede cerrar la causa hasta que la persona aparezca y constatar su estado de salud.

9.- Mientras tanto, usted debe realizar un listado de los hospitales más cercanos y preguntar telefónicamente en la guardia de los mismos. Haga una lista alfabética y organice a sus familiares para llamar, dividiendo el trabajo. Se encontrará con gente mal dispuesta pero también con generosidad y grandeza de espíritu que lo llenaran de orgullo por su país y su gente.

10.- Busque en internet los teléfonos de las morgues judiciales mas cercanas y llame. En capital hay una morgue judicial donde preguntar (sea NN o identificada), pero en Provincia hay tantas morgues como regiones policiales. En Capital la Morgue es 4374-3939 in 3824. Para ello, tenga presente los rasgos físicos característicos de la persona, vestimenta, operaciones visibles, todo lo que pueda llamar la atención de los médicos.

11.- Llame al conmutador de la Policia Federal 43467000 y pida por el interno de la Superintendencia de Transportes y la cabecera del tren que usualmente tomaba la persona desaparecida. La persona puede encontrarse perdido entre las estaciones y/o haber tenido un accidente en el ramal.

12.- Póngase en la mente de la persona desaparecida: su pasado, colegios, amigos, costumbres. Cuando la persona por alguna razón pierde su “normalidad” pueden activarse recuerdos que lo “lleven” inconscientemente hacia esos lugares. Usted conoce mejor que nadie a la persona, trate de dejar llevarse por su instinto en la búsqueda. No se fruste frente a los primeros resultados negativos, la persona puede estar en shock y actuar impredeciblemente, pero siempre hay una lógica, aun dentro de la locura.

Algunas Reflexiones

Luego de compartir con ustedes el procedimiento anterior, en la esperanza que les sirva y les ahorre mucho tiempo de desorientación y desesperación, me siento en la obligación de reflexionar en caliente sobre los claroscuros que con los que se va a encontrar.

En toda circunstancia extrema, usted se encontrará con la verdadera naturaleza humana. Usted se conmoverá frente a la solidaridad de gente desconocida. Se sentirá orgulloso de su pueblo. Pero también se encontrará con realidades que lo shockearan y deprimirán. Pero la vida es así: dolor y alegría, grandeza y mezquindad, generosidad e indiferencia.

Voy a reseñar algunas pinceladas, para que usted tenga una dimensión real de lo que hablo, dividiendo arbitrariamente la situaciones en positivas y negativas. En las experiencias negativas voy a omitir la identificación de las personas, pero voy mencionar a los héroes anónimos de las situaciones positivas.

Positiva 1: la gente anónima que me atendió al teléfono en los hospitales y morgues y me deseaba mucha suerte y me aportaba información  y orientación, se tomaba tiempo para buscar algún dato o información.

Negativa 1: la gente que burocráticamente trataba de sacarse el tema de encima y no se molestaba en buscar información y ayudar.

Positiva 2: Busco a mi padre en las inmediaciones del Comercial de San Isidro, el colegio al que fue en su infancia. Me presento en la librería “Angeles” que se encuentra enfrente, la señora Maria Delia que me atiende amablemente, se ofrece a colaborar en la búsqueda, me da su celular para que le mande las fotos de mi padre y se compromete a publicar en sus grupos. Me manifiesta que siente mucha sensibilidad frente a las personas mayores perdidas. Me pongo a llorar.

Negativa 2: en la Fiscalia no me quieren dar información por teléfono, pretenden que vaya personalmente.

Positiva 3: en la misma Fiscalia terminan por compadecerse y empiezan a dar información.

Negativa 3: el Same no quiere dar información sobre el paradero de una persona desaparecida, dicen que lo tienen prohibido.

Positiva 4:  yo quería comunicarme con el 911 de la Capital pero mi llamado es captado por el 911 de la Provincia, la operadora de la Policia de la Pcia no me dejaba colgar y quería saber que me sucedia. Le respondo por cortesía. No se su nombre. Era una mujer anónima que cumplia su deber. Me termina mandando dos patrulleros a mi casa. Uno del comando y otro de la comisaria de la zona.

Positiva 5: el personal de la comisaria 31 de la Policia de la Ciudad, Cabildo 232, recoge a mi padre de la via publica porque un vecino (al que tengo que ubicar) denuncia que se encuentra perdido. La policía lo lleva a la comisaria, le da de comer y bebe café, mi padre pese a encontrarse desvariando se da cuenta del buen trato y les agradece. La policía busca en las redes y nos ubica para que lo vayamos a buscar.

Negativa 4: llevo rápidamente a mi padre a la Guardia del Hospital Fernandez porque se encuentra desvariando, me dicen que hay 3 horas de demora. No puedo esperar tanto

Positiva 6: llevo a mi padre a la guardia del Hospital Posadas (donde capita por PAMI) . La guardia se encuentra desbordada, pero una tal Silvia (otro ángel anónimo) se compadece e ingresa rápidamente a mi padre.

Negativa 5: sientan a mi padre en una silla de ruedas, no le prestan atención durante 3 horas, pese a que les grito que mi padre tiene 86 años, camino durante 24 horas en el frio extremo  y no durmió. Mi padre se hace encima. Algo extraño nos sucede, nosotros tampoco nos rebelamos, una extraña telaraña de dolor nos adormece. El dolor de tanta gente necesitada nos quita capacidad de reacción, estamos shockeados y rápidamente nos acostumbramos a la suciedad y al dolor. Somos zombies caminando entre los muertos en un mundo extraño. El tiempo se detiene y nada parece importante. Mi padre podría haber muerto y yo extrañamente ya me había acostumbrado a la idea.

Negativa 6: la guardia esta llena de gente, muchas de ellas “internadas”, pero se encuentran sentadas sin dormir hace 3 dias esperando una cama. Un enfermo de cáncer, sentado en una silla hace días, igual está contento. Dice que en el Hospital Eva Peron siquiera le ponían un suero cada 6 horas. En el Posadas por lo menos lo miran. Otro zombie?

Negativa 7: no puedo comprender cómo los médicos y los enfermeros no se rebelan frente a esta situación. Cómo pueden dejar a enfermos de cáncer o personas con neumonía sentadas durante días? Por qué no van ellos mismos a buscar reposeras o sillas de sus propias casas?. Médicos y enfermeros se acostumbran al dolor de sus semejantes. Tal vez huyen de sus propios fantasmas, pero me resulta inhumano. Son víctimas o victimarios. Me dan bronca o lástima. Por momentos los quiero matar y en otros siento pena por ellos.

Negativa 8: llevo yo mismo a mi padre a sacarse una tomografía, tengo que arrastrarlo en una silla de ruedas rota. Nadie me ayuda, lo cargo y acuesto por mis medios en un tomógrafo. No salgo de mi asombro. Luego, encuentro una camilla de acero tirada en un pasillo, cargo a mi padre y lo recuesto allí para que por lo menos pueda descansar. Pido en mi casa que me traigan una colchoneta, una locura.

Negativa 9:  el personal médico rota constantemente, son muy jóvenes y desaprensivos. Muchos de ellos son centroamericanos, únicamente parecen interesados en juntar experiencia, pero no les importa la gente. Se molestan cuando uno pide un mínimo de información.

Positiva 7: aparecen médicos jóvenes que por el contrario se muestran amables e interesados en el dolor. Conocemos al Doctor Palencia, dominicano, nos deslumbra con su solvencia profesional su afabilidad e interés.

Positiva 8: mi padre comienza a ser sometido a una hidratación forzada y se recupera físicamente e increíblemente recupera también su razón. La comisaria de Villa Sarmiento se presenta para constatar el estado de salud de mi padre.

Positiva 9: seguimos recibiendo llamadas de gente que no conocemos, recibimos llamadas de otros países. La repercusión de la pérdida de un ser humano moviliza a una cantidad impensada de gente. Nos conmueve.

Resumen: he tratado de ser objetivo y equilibrado con la situación pese a que mi sangre hierve, he conocido gente hermosa y gente mezquina. Héroes anónimos trabajan ocultos a nuestra mirada. Gente marginada del sistema se agolpa en las guardias de los hospitales y sufren la humillación del desinterés de muchos médicos y enfermeros que caminan entre ellos como si no existieran. Por el otro lado, trabajadores juntan mierda y sangre sin perder la sonrisa. Me pregunto por dónde pasará el cambio; llegará desde arriba como siempre esperamos o dependerá que cada uno de nosotros salgamos de nuestra ceguera voluntaria o involuntaria y descubramos a nuestro semejante. Se necesitan grandes obras o pequeños detalles como unas sillas y reposeras en una guardia. Dependerá que salgamos de nuestra coraza y dejemos que el dolor del otro nos lastime o esperaremos a las próximas elecciones. Mañana yo me habré acomodado a mi mundo nuevamente, me habré olvidado de esta experiencia traumática, pero aquel otro mundo continuará allí, fuera de nuestra vista. Estimado lector, con todo ello te encontrarás cuando extravíes a un ser querido, rompas el velo de tu mundo y te sumerjas en una dimensión que creías que no existía.


Un comentario sobre “Que hacer cuando se extravía un ser querido? Guia y Reflexiones.

  1. Estimado Eduardo:
    Estuve pensando si responder publicando aquí o personalmente, pero creo mejor compartir con tus lectores mi opinión, como espero haya otras muchas y se inicie un debate fructífero; ello más allá del también shock que me produjo todo lo ocurrido, que seguí hora a hora. Sería muy largo y tedioso reflexionar durante horas, así que preferí relatar una historia tal vez pequeña, de un chico que tuvo su golpe de shock, la primera vez que salió al interior del país; a este chico que vos y yo conocemos muy bien, lo llamaremos “Jorgito”; él no creció en una familia de clase media “acomodada”, pero sí en una de clase media de las que yo denomino, la “tirando a un cuarto….”; cuando Jorgito tenía 11 años, un tío lo invitó a pasar todo el verano con sus primitos en un pueblo de Tucumán, Juan Bautista Alberdi, hoy ex Departamento de La Cocha, 100 km. al sur de San Miguel.
    El 18 de Diciembre de 1973, Jorgito viajó por primera vez en avión y estaba contento; era el primero de los chicos de su barrio que “llegaba” a algo de tal magnitud; los primos, todos contentos, etc.; pero al día siguiente llegó el cachetazo: el tío lo llevó al trabajo; era el Administrador de un campo de cultivo de tabaco, al que llegó por acefalía en 1972. En el mismo, había un galpón con cerca de 20 familias, de unos 3 a 6 hijos cada una, todos viviendo allí hacinados, separados por lonas o maderas, con solamente dos baños (o algo parecido) afuera, calentando con garrafitas, mal comidos, obviamente; y lo peor: TODOS LOS HIJOS de esos matrimonios, TRABAJABAN en el cultivo del tabaco…..; no iban a la escuela!!!; Jorgito vio nenes de 3 años, que ya pinchaban las hojas de tabaco en el alambre, para luego colgarlos al secado.
    Al igual que vos, Eduardo, Jorgito se puso a llorar…..; es que a sus 11 años, él vio una realidad no solamente distinta, sino diametralmente opuesta. Jorgito era hijo único, consentido por una especie de Idische Mame, pero católica, sobre protectora por demás, que calentaba el baño con una estufa, le daba carne o pastas a diario (o cualquier otro caprichito de comida que se le ocurriera, que calentita, que “sin jamón”, que un panqueque, y 100 etc. más….); y también iba a la escuela pública por excelencia de los ’70 en la Capital, y ya comenzaba a leer libros y enciclopedias que su padre se ocupaba de traerle e iniciarlo en el camino de una posible intelectualidad.
    Pero resulta que Jorgito vio de un minuto para otro que había “otra realidad”; y no era la olvidada Mozambique, o la discriminada Sudáfrica, o la hambrienta Angola; eran nada más que 1470 km. de la Capital, en la provincia más linda (el Jardín de la República), donde además se fundó la Nación, donde los congresales del ’16 seguramente pensaron una República igualitaria, que con la Constitución del ’53 se plasmó jurídicamente, (entre otras cosas, aboliendo al esclavitud, con su paso previo en la Asamblea del año XIII con la ley de vientres).
    Pero sigamos con Jorgito, que cuando regresó al barrio de Villa Devoto, (también un jardín, dado que se le dice “el jardín de Buenos Aires”), contó a sus amigos lo visto; tal vez esos relatos del horror hayan hecho que otros tomen conciencia de lo MUCHO que teníamos y el privilegio de tener duchas calientes y buena alimentación a diario, y educación como dije, de excelencia.
    Pero, me preguntaba: qué pasará en el futuro con esta realidad que vi y relaté?; en lo inmediato, mi tío mejoró las condiciones de vivienda de “la peonada”, como dicen allí; pero eso no fue la regla general, y todos sabemos que ello CONTINUÓ ASÍ hasta la actualidad…., en la gran mayoría de los campos de todo el país; Jorgito hizo cerca de 15 siguientes viajes a Tucumán, y cada tanto fue al campo; o pasó por otros pueblos en Catamarca y Santiago del Estero y otros amigos le relataron la realidad de Salta y Formosa; hoy todavía es común ver pasar los “carritos cañeros”, con los muchachos también hacinados, que los llevan y traen de la zafra, peor que ganado (y también peor alimentado que el ganado, obvio….), a los que les pagan unos pocos pesos y tal vez lona y galpón, como en 1973.
    Trataré de ir cerrando; lo que yo siempre te dije es que como bien decís y ya lo charlamos, la duda será si los ejemplos (y las soluciones), debieran venir de arriba hacia abajo, o debemos empezar cada uno de nosotros; yo no tengo dudas, Edu., es de arriba hacia abajo; por más sillas y reposeras que lleven los médicos del Posadas, luego serán robadas; y además ganan poco y no tienen porque gastar su sueldo en lo que DEBE proveer el estado; ese estado DIEZMADO por los integrantes de las SIETE CASTAS que lo desgobiernan, dado que ya no existe ni atisbo de democracia; las castas POLITICA, SINDICAL, ECLESIÁSTICA, EMPRESARIA, FINANCIERA, JUDICIAL Y PERIODÍSTICA, todos en connivencia y/o complicidad, han hecho que ya no haya República, sino un gran feudo en el que el 99,5% de los ciudadanos somos un Nº; sencillamente porque como bien viste en el ejemplo que tal vez tardíamente te cacheteó, nos redujeron a zombies que terminamos aceptando vivir colapsados y burocratizados en hospitales, transportes, educación, falta de cloacas, agua, energía eléctrica, internet, y todo lo que es notorio que no existe o funciona mal.
    Cuando la casta política deje de cobrar los miles de dólares que cobran básicamente por “rosquear”, y los empresarios dejen de “fijar los precios”, y los Bancos dejen de cobrar tasas usurarias, y los jueces dejen de ser venales, y los sindicalistas dejen de ser empresarios de sus gremios, y los periodistas dejen de “callar” lo que callan, allí tal vez arranquemos; pero una sociedad que tiene a todos ellos en contubernio, muy difícil le será “arrancar” por cada uno de nosotros; ello, claro, más allá que haya miles y miles de ejemplos como los que te ayudaron, y personas como Juan Carr y tatos como él. El problema es sencillo, “ellos” son menos en cantidad (las famosas 5.00 familias del poder), pero con un poder enorme de hacer y deshacer a su antojo. Nosotros somos muchos más, pero evidentemente no tenemos “llegada” a los estamentos de poder para cambiar las cosas. OJALÁ EL TIEMPO ME DEMUESTRE QUE ESTOY EQUIVOCADO.
    Ah!; quedaba saber quién era Jorgito: se trata de Sergio Jorge Vissani Bernard, el firmante de esta respuesta; quien lamentablemente ha llorado cientos o miles de veces, al ver que vive en un país del cual le enseñaron que era “el mejor del mundo”, “el más rico”, con “los cuatro climas”, con “riquezas minera e ictícolas” y con “sembraderales”, únicos en el mundo, etc., etc. Lo que no me (nos) avisaron ni enseñaron, es que precisamente por ello, por TENER TANTO, hace 200 años, los predecesores de los actuales, “vieron el negocio”, y sus sucedáneos lo continúan.
    Por todo esto, a vos te pasó lo que te pasó con tu papá, y a mí con mi papá y mi tío, que terminaron pobres y con PAMI, en hospitales apenas un poquito mejor que el Posadas, dado que como sabemos, Capital Federal, tiene mayores privilegios que la Provincia de Buenos Aires. Y a su vez ésta, mayores que Tucumán o Formosa; nos imaginaremos cómo serán los hospitales de esas provincias……?.
    Cierro: no me atrevería a decir que Argentina es el peor país del mundo; pero tal vez no exagere si afirmo que pueda ser el país más INJUSTO del mundo!. Disculpá mi pesimismo.
    Abrazo. Sergio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: